Quienes son músicos pueden asegurar que más que una afición, dicha actividad se convierte en un estilo de vida, donde se emplean  muchas horas de aprendizaje, ensayos, producción y un buen manejo además de las otras tareas necesarias para convertirlo en una carrera exitosa. Además de toda la inversión necesaria para tu educación y carrera musical, es de igual importancia una inversión para tus instrumentos o aparatos electrónicos. Estos se deben cuidar de tal forma que mantengan su estado por más tiempo, de la misma forma que se hace con prendas de ropa o joyería, en especial las finamente trabajadas como las de Tous Oriol Alba. Mientras mejores sean las condiciones para el cuidado de los instrumentos, mejor será su funcionamiento.

Muchos instrumentos están fabricados en madera, un material que puede ser vulnerable a los hongos, a la luz solar, a los insectos como escarabajos o termitas, el polvo, la humedad y a la temperatura, siendo estos dos últimos de los factores más importantes que pueden afectar a instrumentos de cuerda como la guitarra, el violín, el contrabajo, el laúd o sitara, entre otros.

Al hablar de temperatura podemos hacer referencia al calor durante el verano, el cual puede hacer que la madera se expanda y durante el invierno se contraiga, produciendo pequeñas fisuras o grietas, que se tornan más graves si está expuesto a temperaturas extremas.

Si los instrumentos están en un lugar muy húmedo, se puede presentar la aparición de hongos en la madera, lo que puede hacer que la misma se pudra o se caigan pedazos de su barniz. Al estar los instrumentos en lugares poco húmedos, la madera se puede secar y ser propensa a más daños por estar frágil. Para los instrumentos de viento y madera como el clarinete, la flauta y el acordeón, el darle un mal trato o almacenarlo en un lugar poco adecuado, puede traer un deterioro severo, afectando en algunos casos la sonoridad del instrumento.

Este último ejemplo puede ocurrir en instrumentos de viento fabricados en metal como la tuba o la trompeta, así como en instrumentos de percusión como el xilófono y la batería, los cuales al estar expuestos a estos factores se pueden oxidar de manera prematura. Para evitar todas estas afecciones debemos tener hábitos correctos de limpieza y mantenimiento de los instrumentos, así como un lugar que esté bien acondicionado y con buena ventilación sin quedar totalmente expuesto al sol.

Tampoco es recomendable tener los instrumentos en espacios donde esté la calefacción encendida. La humedad adecuada para los espacios donde se almacenan los instrumentos debe rondar entre el 50 y 60%. Muchas personas no se dan cuenta de todas las condicionantes que existen y que ayudan a mantener en buen estado los instrumentos musicales, prolongando la vida de los mismos, manteniendo su sonido siempre óptimo. Estas condiciones se pueden adaptar en el hogar, aunque se recomienda que en lugares donde se ensaya o almacenan estos instrumentos fuera del hogar, se cuente con los factores adecuados para evitar que los mismos se vean perjudicados.

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